1


Gitano y gitana
desnudos de la muerte
se persiguen sin miedo
preciosa sale al encuentro
el romancero la abraza
Lorca anota la escena
aventura encontrarse
con el carabinero
todos echados a la suerte
en ese instante

Cubro la noche
con mi cuerpo
ciego al asesino
al joven poeta
lo abrazo con ternura
le digo despacito
ellos se aman solos
y para siempre
-regreso a mi escenario-
él sigue desprevenido
la soledad lo sigue
y la mía parece mi sombra
acechando no sé qué.

 

 

 

 

2


Satana
posésame
venus infernal
monte lúbrico
hechor estoy
endemoniado
quémame
échame
riego sangre
tus músculos
suplicio salival
bestial placer
llévame
bocar del turión
embriágate
hereje te entregas
mi vacío te posee
mi adorado
ángel caído.

 

 


3
Pudor escucha gracia sirenal
quisiera me marque embestida
morar plegaria en su piel
darle posada
al pescador que no llega
tortuga no asomes por la córnea del sol
parición ancestral penetra escara envuelta
música y volcanes apaciguados
por heladas perpetuas
tímido trinar fugaz oriéntalo

Entierra beso doliente al cazador
ánima extasiada secuestras qué
obsesión de credo tornado nuncio
devociones picotean cacería
- el amor parece una jungla devastada -
ritmo extraño ejecuta la cítara
salida de antiguos testamentos

Épica femenina
el oráculo no alcanzará
jamás la gloria del búho

Garúa tristeza
vuelta princesa de sueños
imaginó mañana
y lloró como delfín atrapado.

 



4

Gaviero leal doma turnos
ajusta ansiedad ferrocarril y bueyes
amarra linaje a torre de su nación
asume pueblo vía al morro
se despide de los nativos

Vagona arena en flota de algas
refugia voz éxodo de partos
reúne calma mira al mar
Insiste génesis llanto femenino
madero ámbar vientre bohío del calostro
inquietud germen cimiento del venado
laboreo de ti silbas aún
en contraste río erecto canción de nana

Pide tregua marino qué hay
jabaluna hocico del centauro
desliza grito no rendido
ejército de una fábula
manda gorjeo naciente
mece saca cuerpecillo
osa llevar huesos del Edén
abreboca hermano promontorio
sostiene candor
facilita fuga del pescador
más allá mambrú

Olor tierno la embarcación va contigo
amasa acertijos llenas balsa
azota veda no entendida

Ocelote lame mar ronco atascado en su paladar

Hiende fuerza ladea arrullo
brama gesto llevado por el viento
sinfonía selva y madréporas inflige
roca algarrobo impúber iniciado
arranca hojas marca juego armado
banda marsupial ostenta seguirte
busca contigo charcos y secretos

dibujan guerra caza cabezas
numen naciente pide espera crece
espinel semblante pez espada pirueta tuya
lías fieras y maullidos -te aburres-
poniente sueña indaga partes a otra emoción
hojas ballenas puedes pintar qué saldrá
lejos murmura revuelta pesca caña bambú
abandonas y hurgas buscando aliado

Nabí
pregunta
¿tiburón varado en el fonema?


5

Cancioncilla del Patriarca
¿horca a término de siglo?

Remedo de musgo y soplo de silencio
la estancia del caminante

Tropa de premoniciones
juega temporal de ahíncos

Tropel de ingenio helada de cal
árbol redentor ajeno al señor
bracea gloria sedienta

Tornado emigra locura
tira sedal casi azote de yugo
doblega acusadoramente

¿De quién el nombre invocado?
¿exhumas el original?

Tu resurrección
una exploradora agotada
siguiendo filón río arriba

Acompaña la expedición virgen de oro
sonriendo dentro de una gamella

Prójimo del prójimo
pareces un montículo de absurdos.

 

 

6

Desata el habla bestia
samarcanda cornezuelo de centeno
toro de sargón embiste tu corrida

Doncella estival en puñado de soberbia

Espuela del sacramento
perfora espíritu encaramado
roca esconde el caribú
cromagnon fondea tope del varadero
abstinencia al cuerpo
demencia del Santo Grial
perdida en vocerío
la invocación al hombre

Ventisca de flautista sostiene espigón
cerca almejas pescadores infantes
Alejandrina acodera
perversa inocencia de Alicia
país de palomas tierreras y alcatraces
hundidas en arenales

Topas hora caótica
oyes rasgar
alguien se escurre en tu cadáver

Yaraví para comulgar
hostia toca al confesor

El sahumerio apareja sensaciones de redención

Un Dios detona su imagen
en cáliz de Lílite
hasta Puerto Cayo nombráronte
eras un poseso de Zaratustra

¿Quién habías sido hasta entonces?

 

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