NACER DE UNA VEZ

Ayer no me llamaste. Abrígate, que está haciendo mucho frío, y tú siempre has tenido una salud muy delicada. Tienes que alimentarte mejor. Eres demasiado bueno, hay que tener más picardía. ¿Cuánto tiempo hace que no comes fruta?. No trabajes tanto, ni fumes tanto, ni gastes tanto, y ten cuidado con el alcohol, y con las mujeres...

Y entonces me quedo un rato en silencio, mirando el cordón retorcido del teléfono que va desde ella hasta mí, flotando en el aire, balanceándose a veces en el aire. Me siento en el suelo y me encojo, con el auricular en la mano, las piernas dobladas contra mi pecho, mi cabeza sobre las rodillas. "Adiós cariño, cuídate, hasta mañana..." Y pienso que algún día, cuando tenga tiempo, tengo que cortar ese cable... "Adiós mamá".

José Vicente Aracil Lillo

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