TONTA
Antonio era un chico inventado que firmaba las postales en blanco y negro de Madrid que yo misma escribía.
Tracé en ellas palabras dirigidas a mí con letra cursiva, e inventé la firma de Antonio. Un día me las lleve al colegio y se las mostré a Angelines Ramos: “Mira que postales me escribe Antonio desde Valencia”. Mi amiga leyó las tarjetas y se percató de que ninguna llevaba sello, “Tú eres tonta”, me dijo, y me devolvió el taco de misivas.
Antonio sigue allí, en Valencia; dejó de escribirme el mismo día en que Angelines Ramos me dijo lo Tonta que era; pero yo sigo abriendo el buzón cada mañana esperando una postal en blanco y negro de Madrid.
Cuando va llegando la Navidad y veo ese anuncio de “vuelve, a casa vuelve”, le echo mucho de menos y me entran unas ganas enormes de ir a esperarle a la estación.
Parmelia