ALGO PROPIO

Nací en Salamanca hace varias décadas.

Fui al colegio (de monjas) a los cinco años.

Cursé estudios de:
Asistente Social (Salamanca)
Psicología (Escuela) en la Universidad Pontificia (Salamanca), aunque no me presenté al examen de las tres o cuatro últimas asignaturas que me quedaban para terminar, porque me incorporé al mundo laboral en Valladolid.

Más tarde consolidé la plaza de Asistente Social (Administración Pública) mediante Oposición.
Diplomada Universitaria en Trabajo Social por la Universidad de Granada.

Me casé. Tengo dos hijas

Algunos pensamientos que rondan por mi cabeza:


1-Desde que tenía diez años pienso que las guerras son absurdas, porque la vida del hombre es breve y debería disfrutar de ella, no perderla o hacerla perder a otros.


2-Ya es hora de que el mundo cambie, pero no sucederá hasta que no aprendamos a compartir y a colaborar en lugar de competir y eliminar. Creo que la competitividad en el mundo laboral está originando grandes derrotas en los seres humanos, muchas infelicidades y despidos. Tenemos el fruto de la mala educación que nos preparó para ser los mejores, los más listos, los más premiados. Ya es hora de que en los colegios se empiece a inculcar el gusto y el placer que proporciona aprender para saciar la curiosidad intelectual y poder compartir con los demás los conocimientos. No para competir, sí para completar (los conocimientos de unos y otros).

Tres "vicios" han copado mi existencia: la lectura, el trabajo, y la escritura. El primer vicio lo practico desde que tenía catorce años; leía a escondidas, en casa y en el colegio. Los libros los compraba con mis ahorros y yo misma los elegía en las librerías que frecuentaba. Una vez me pillaron en clase -en hora de estudio- leyendo Las Sandalias del Pescador. Todavía leo cuando puedo, en el autobús, en el metro, y algunas noches de fin de semana si no me duermo. Ahora ya no me escondo para leer. Respecto al segundo vicio, lo practico como profesión desde hace treinta años. Me encanta mi trabajo porque me gusta la gente. El ser humano es la obra mayor de la Creación y tengo el privilegio de poder admirarlo cada día, de hablar con él y de que él me comunique sus problemas e inquietudes. Me interesa su bienestar y su progreso.

La escritura, me atrapa desde los siete años. También lo hacía a escondidas, en casa y en el colegio. En aquella época emborronaba libretas pequeñas que también me compraba con mis ahorros. A los once años inventé un alfabeto para que nadie entendiera lo que iba escribiendo, pero abandoné el método después de una larga temporada sin escribir, porque había olvidado algunas letras. En la adolescencia escribía poesías que con el tiempo rompí porque me parecían ñoñas.

Después pasan muchos años en los que no escribo, pero continúo con aquella formación autodidacta que emprendí a los once años cuando me propuse coger el diccionario y aprender diez palabras cada día. Me cansé a las pocas semanas, pero en otros temas fui más constante, por ejemplo en la pintura. Profundicé en las técnicas de la pintura, para poder analizar y valorar un cuadro. También me puse a prueba, pintando (ensucié algunos lienzos) Hice lo mismo con las técnicas de la escritura.

Paso los años dedicada al trabajo, a la familia, pero de tanto en tanto siento la tentación de escribir y colaboro de forma esporádica con algunos Periódicos y Revistas; por ejemplo "El Adelanto" de Salamanca artículos de fiestas), "El Actual" de Blanes (con artículos y poesías)
En 1997 Salvat Editores SA. Me comunica que ha sido seleccionado mi poema "Ante la página en blanco" y me lo publicaron en La Revista de Escribir y Publicar de Barcelona.

En el año 2000 publico (autoedición) un librito de poesías de amor, con el título "Así te amo", son un puñado de sonetos, de línea clásica, aunque me permito algunas licencias. Otras actividades relacionadas con mis vicios:

En 1998 con motivo del aniversario de la muerte de Pablo Neruda, se celebra el "Ciclo de Neruda en el Corazón" que duró del cinco al nueve de octubre, en el Paty Llimona de Barcelona, en el que leí poesía de Neruda y una mía, junto a cuatro compañeros de la Tertulia Nerudiana, Montse Guatllar y Rubén A.Valenzuela (Periodista, colaborador de El País), que había organizado el Ciclo.
Durante la semana cultural he impartido Talleres de Poesía para niños, en un Colegio.

 

 

La Ventana de Millás

En febrero del año 2002 me habló mi marido de la Ventana de Millás. Empecé a enviar relatos, y enseguida aparecieron colgados en la página Web de la Cadena Ser. A veces hasta dos o tres en la misma página. También quedaron algunos en letargo invernal. Lo curioso es que después de enviarlos, mi mente tenía muy claro los que me colgarían y los que no. Solía acertar casi siempre. Recuerdo con nostalgia aquellas tardes que al llegar a casa miraba enseguida la Web de la Cadena Ser para ver si me habían colgado algún relato y para leer los de mis compañeros "ventanianos". Disfruté mucho y aprendí de ellos. Me sabía sus nombres de memoria, y de algunos hasta su estilo. ¡Qué astros tan grandes iluminaban el cielo azul de aquella página! Me encantaba escuchar a Millás los viernes en La Ventana, leyendo nuestros relatos. Me leyó varias veces (envié relatos también en el 2003), y me premió uno de ellos. Recibí el lote de libros de la Cadena Ser. Con la voz de Millás mis relatos crecían. Valoro mucho la escritura de Millás. Había leído sus libros y artículos, es muy crítico en ellos, y muy valiente. Me gusta porque tiene muy claro su punto de vista, y lo defiende pase lo que pase. De Millás he aprendido a fijarme más en lo cotidiano, sacando de las tinieblas un rayo de luz, o lo que es lo mismo: lo imposible. Conocí a Millás este año (2004) en la Feria del Libro y de vez en cuando ojeo la dedicatoria que me escribió en su último libro publicado. Cuando terminó la Sección de Relatos de la ventana me quedé como si me faltara algo, y empecé a buscar en Internet a mis compañeros "ventanianos", hasta que los encontré. ¡Qué ilusión! Ahora somos amigos. Todavía recuerdo el último encuentro. Son encantadores. Aún me quedan por conocer personalmente a algunos, pero ya llegará la ocasión. Millás seleccionaba relatos, pero sin darse cuenta eligió a un grupo de personas con unas cualidades humanas y una sensibilidad muy especial.

Mª Teresa Martín Matos

Relatos de Mª Teresa Martín Matos